¿Puede una manzana podrida echar a perder a las que la rodean?

Hay un dicho muy común que dice que “una manzana podrida es suficiente para estropear todas las demás en una canasta”. De hecho, esta metáfora relativamente popular se usa comúnmente para decir que una sola persona con malas intenciones tiene la capacidad de dañar a todo un grupo, incluso si estos miembros son “sanos”.

Dicho esto, ¿tiene una sola manzana podrida realmente el poder de estropear todas las manzanas sanas que la rodean? ¡Pues eso es lo que vamos a analizar en este artículo!

Una manzana podrida realmente puede echar a perder a los demás a su alrededor.

Aunque a primera vista pueda parecer demasiado fantasioso, lo cierto es que esta metáfora tiene toda la razón. De hecho, solo se necesita una manzana podrida para contaminar a todas las demás a su alrededor.

Según Mental Floss, esto se debe a que, a medida que maduran, algunas frutas, como las manzanas y las peras, producen un compuesto químico gaseoso llamado «etileno». En la práctica, el etileno es, entre otras cosas, una especie de agente de maduración especial.

Entonces, cuando almacena estas frutas juntas, el etileno se emite en mayores cantidades, por lo que las frutas circundantes maduran aún más rápido.

La curiosa relación entre el etileno y la pudrición de la manzana

El problema de toda esta reacción es que acaba creando un círculo vicioso. Por lo tanto, cuanto más madura esté la manzana, más etileno producirá, lo que conducirá a una concentración del gas suficiente para abrumar a toda la fruta. En el caso de una manzana que se pudra porque ha pasado su periodo de maduración, su emisión de etileno será aún mayor.

Al final, esta es la razón por la cual, dadas las condiciones adecuadas y el tiempo suficiente, una manzana podrida puede hacer que todas las frutas a su alrededor maduren más rápido de lo normal, lo que eventualmente hará que también se pudran más rápido.

una última palabra

Finalmente, vale la pena señalar que una simple manzana mohosa también tiene la capacidad de contaminar otras frutas con las que se almacena, ya que los hongos tienen la característica común de buscar fuentes adicionales de alimento para proliferar más rápido.

En otras palabras, como sugiere la metáfora, en ambos casos solo se necesita una manzana para iniciar una reacción en cadena que finalmente arruinará al resto del grupo. ¡Aquí está el ejemplo para ser llevado a otras situaciones cotidianas!